Temía que el espejo
te hablara
de lo que vieron mis
ojos,
la historia que
revelaron
esas hojas de días
por los que ando.
Temía que te hablara
como lo ha hecho.
Ahora yo le hablo al
tiempo
como si fuera mi
amante.
intento engañarlo,
engañarme mientras que busco
su voz en cada
silencio.
Esconder las lágrimas
en algún regazo
mientras se abre un
vacio
en el pecho,
mientras intento
comprender,
sin saber ningún por
qué,
el dolor que quema
o que hiela,
mientras abre
surcos por las venas
para llegar
desde el alma
a los pies.
Temía que te hablara el
espejo
como lo ha hecho
para alejarte.
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